viernes, 16 de mayo de 2008

La caprichosa Pinot Noir

Un viñedo en el trópico implica seguir con sumo cuidado un cronograma donde el manejo de la poda se realice en el momento preciso, para que de esa manera la brotación se presente a finales del invierno y la floración, desarrollo y envero de los racimos coincida con los meses considerados de verano. Lo anterior no solo permite que las plantas dispongan de mayor numero de horas sol (lo que viene a significar riqueza en azucares o niveles altos de grados Brix), si no que adicionalmente también ayuda a mantener hongos y plagas bajo relativo control, ya que en temporada de lluvia el Oidio, Mildeo y la Botrytis pueden ser catastróficos.


Es bien sabido que el elegir la variedad de vid mas apropiada de acuerdo a las condiciones de clima y terreno es un factor determinante en el momento de considerar plantar un viñedo. En mi caso particular mi interés por la Pinot noir se origino a partir de una combinación de factores que van desde lo accidental, al gusto particular por dicha variedad. La Pinot es una variedad difícil… es como una niña mimada, consentida y malcriada que exige que estés dispuesto a soportar su rabietas y caprichos, pero si lograr controlarla se comporta como una princesa y retribuye tu esfuerzo. El gran problema de la Pinot esta estrechamente relacionado con su nombre… Pinot, hace referencia a la forma de cono o piña de sus racimos. Sus bayas se encuentran muy apretadas en sus racimos, lo que ocasiona que en determinados casos prácticamente se ahoguen entre si las uvas provocando que en la competencia por crecer y desarrollarse, se compacten de tal forma que pueden estallar algunas iniciando focos de infección que contaminan una por una gran parte de los racimos. Si a lo anterior le sumamos días de lluvia, entonces tendremos las condiciones adecuadas para el ataque de la Botrytis, cuyas esporas atacan la delicada piel degradándola y permitiendo que el hongo penetre al interior de la uva y ocasionando graves daños.

Aun así la Pinot con todos sus inconvenientes se convierte es todo un reto. Tal vez no sea una apuesta segura como el caso de otras variedades, pero no hay satisfacción mas grande que disfrutar de una vendimia de Pinot Noir por pequeña que esta sea, tal vez porque detrás de esas ternas y delicadas uvas se esconden meses de arduo trabajo y de cuidados y a la final la recompensa lo vale todo.

Pinot Noir

Pinot Noir
Pinot Noir