miércoles, 23 de enero de 2008

Personajes y Viñedos

Después de la poda y mientras el viñedo brota con fuerza es una buena oportunidad para visitar otros viñedos, conocer gente amable e intercambiar experiencias.
Boyacá en Colombia es el departamento llamado a convertirse en la zona vinícola por excelencia dentro del país. Posee las condiciones adecuadas en el trópico para el desarrollo de la vid… un buen ¨terroir¨, como dirían los franceses, una muy buena luminosidad en el día y noches frescas que garantizan que se puedan obtener uvas de excelente calidad y por consiguiente elaborar excelentes vinos.

En los alrededores de Sogamoso se esta desarrollando desde algunos años, un proyecto vinícola de gran importancia que cada vez cobra mayor relevancia para los amantes del vino tanto nacionales como extranjeros por la calidad de los vinos que allí se producen en condiciones tropicales.

El eje central del proyecto se encuentra en el viñedo del Marques de Punta Larga, cuyo propietario el Dr. Marcos Quijano Rico contagia a quienes lo visitan en la Loma, tanto por la calidad de sus vinos, como por su amabilidad, su pasión y conocimiento del tema.

En dos pequeños y acogedores pueblos llamados Floresta y Tobasia, se pueden encontrar pequeñas parcelas cultivadas con esmero por familias de campesinos, que combinan el cultivo de la vid con otros tradicionales como papa, trigo o cebada, o el cuidado de animales como ganado vacuno, ovejas, gallinas o patos.
Estas familias campesinas cultivan en sus parcelas principalmente variedades blancas como la Riesling y la Riesling x Silvaner, las cuales han encontrado en la zona las condiciones adecuadas para producir uvas excelentes, que posteriormente son comercializadas para su transformación en vino por el Doctor Marcos Quijano en su ya famoso viñedo de la loma de Punta Larga, bajo el nombre de Monticello de Tobasia.



Víctor Morales en su pequeña granja en Tobasia posee un hermoso viñedo de 500 plantas donde cultiva principalmente Riesling. Escucharlo hablar sobre su viñedo y todos los pormenores que involucra es fascinante, porque detrás de las palabras se descubre al campesino que ama sus plantas, que no escatima en cuidados y mimos conciente que esos cuidados prodigados se veran recompensados mas adelante, cuando esas delicadas bayas ahora en crecimiento se transformen en vino.


Otro personaje apasionado con el cultivo de la vid es Silverio Álvarez, quien en compañía de sus hijos cultivan Riesling en su granja a las afueras de Tobasia en dirección de Floresta. El viñedo se localiza en una pequeña colina donde por su orientación se ha buscado una buena radiación solar y que el poniente mime las delicadas bayas, asegurando los grados de azúcar adecuados para obtener un excelente vino. Sorprende encontrar como la familia entera esta comprometida con el desarrollo del viñedo. Gabriel uno de los hijos y con quien amablemente tuve la oportunidad de intercambiar algunas ideas, es agrónomo y combina su trabajo en una importante compañía química con su proyecto vinícola de manera que ambas actividades se complementan y enriquecen.

Al regresar uno siente que algo de nosotros mismos se ha quedado en esos valles y montañas y con las personas con las que se compartió esos gratos momentos. Igualmente el conocer de cerca esos viñedos fue una experiencia que contribuyo a establecer lazos de amistad, con quienes a pesar de la distancia compartimos esa obsesión por la vid y el vino.

Pinot Noir

Pinot Noir
Pinot Noir