jueves, 13 de septiembre de 2007

Ritmos

Resulta bastante curioso establecer un paralelo entre la vida diaria en que se desenvuelve nuestra vida y en contraposición el proceso que se desarrolla en un viñedo.
Vivimos inmersos en un ritmo acelerado impuesto por esta sociedad moderna, en la cual todo se desarrolla con tal rapidez que no hay tiempo de reflexionar y hacer un alto en el camino… solo corremos agitados de un lado para otro a un ritmo acelerado de preguntas y respuestas superficiales donde lo único que importa es el poco contenido de lo inmediato.


Un viñedo en cambio se mueve a su propio ritmo, impone su paso y tu lo aceptas o lo dejas, no hay puntos medios ni negociables. Mientras la vida ordinaria gira como un trompo, el viñedo se toma su tiempo imponiendo su propio caminar. El no te sigue, tu lo sigues, te detienes cuando el se detiene y avanzas cuando el decide avanzar.
El viñedo te enseña que la vida tiene su ritmo y que debes ser hijo de la paciencia, tu no impones ni exiges solo aceptas y si logras tranquilizar tus impulsos, entonces solo así veras recompensada tu espera.

Pinot Noir

Pinot Noir
Pinot Noir